Alex me había hecho el regalo más grande e inesperado, tener en mis manos la casa donde había crecido junto a mi abuela y mi madre, me hacía muy feliz, y su negocio, es el lugar que echamos a andar juntas y que nos permitió vivir sin ninguna dificultad hasta que mi padre se encargó de echarlo a perder todo. En esos lugares se almacenaban tanto recuerdos buenos como recuerdos malos, pero no importaba, era parte de mi vida y quería conservarlos y rendir un tributo a mi madre y a mi abuela, esas d