—Vaya, qué linda escena.
El hechizo se rompió.
—Hola, Nora. —saludó Estuardo. Mientras que Sofía solo giró su rostro, para evitar su mirada.
—Vaya, vaya, si no son los recién casados —ronroneó Nora, con una voz cargada de sarcasmo—. ¿Disfrutando de su farsa de matrimonio?
Estuardo apretó la mandíbula, obligándose a esbozar una sonrisa educada.
—Nora, qué sorpresa inesperada. ¿Qué te trae por aquí esta noche?
—Mi esposo está de nuevo jugando a ser el salvador en el hospital. Haciendo sus peq