La tensión en el aire era palpable cuando Estuardo y Santiago se acercaron al almacén. A través de las rendijas de un contenedor, vieron a Sofía y Amanda enfrentándose a dos hombres armados que bloqueaban su salida.
El peligro era inminente, pero Estuardo no estaba dispuesto a dejar que el miedo lo paralizara.
—Es ahora o nunca —susurró Estuardo, echando un vistazo a Santiago.
—Estoy contigo —respondió Santiago, asintiendo con determinación.
Sin más palabras, ambos hombres se lanzaron al ataqu