32° Los problemas del castillo.
Rahyra se despertó temprano es mañana, como si su cerebro entendiera que de ahí en adelante ya tenía nuevas e importantes obligaciones así que se puso de pie al tiempo que Maxwell, que estaba sentado en la cama con cara de vampiro, se la quedó mirando.
—¿Qué haces? — le preguntó y ella se encogió de hombros mientras abría el armario de madera pulida para comenzar a buscar un vestido cómodo para el día.
— ¿No se supone que hoy comienzo a ayudarte en las cosas del castillo? — le preguntó ella y é