59° La guerra de las reinas. Parte final.
Rahyra observó al horizonte, estaba de pie ante la tarima del balcón de la torre del rey, donde dos enormes torres se alzaban a los lados y una enorme plaza dentro del anillo principal dejaba espacio para miles. En ese lugar era donde el rey daba anuncios a la ciudad, estaba diseñado para amplificar el sonido miles de veces y solo un susurro bastaría para que la mitad de la ciudad que vivía dentro del primer anillo oyera, era igual que el balcón que usaba su padre en Belmonte, pero allí era diez