Capítulo 27 —No debiste contestar
Mauro se lo había advertido antes de salir de la suite.
—Si tu padre llama, no atiendas.
No lo dijo como una sugerencia. Tampoco como una orden gritada. Lo dijo con esa calma suya, fría y definitiva, mientras Jorge revisaba desde la mesa una lista de movimientos bancarios, cámaras y nombres falsos vinculados a la tarjeta que habían entregado frente a la boutique.
Vera, sentada junto a la ventana, no respondió de inmediato.
La ciudad seguía ahí afuera, hermosa e