—¡¿Que hiciste que?!—grito Peter, alejándose de la pared de su cuarto.
Luego del exabrupto que Hades había tenido con Lyra, necesitaba con urgencia descargar sus emociones con alguien. Hubiera preferido pelear con los puños a hablar, sin embargo el teniente no estaba de humor para luchar.
Bueno, para ser razonables, Hades había irrumpido en la habitación de Peter colérico y exaltado, demandando con urgencia su atención.
De esa entrada alarmante habían pasado ya varios largos minutos, los cuales