Las lágrimas de Lyra se deslizaban por sus mejillas, mientras se aferraba con fuerza a un mullido almohadón que había encontrado sobre su cama. La habitación estaba completa y totalmente vacía, por lo cual se permitió llorar con soltura, para así desahogar su corazón.
—¿Por qué es tan cruel?—dijo ella en voz alta sin obtener respuesta de nadie, mientras observaba la almohada que apretaba con violencia entre sus delicados brazos pálidos.
El corazón le latía con ferocidad, mientras el dolor se cl