La sonrisa que Lyra portaba en sus labios era demasiado grande como para pasar desapercibida. Desde el momento en que Hades le había prometido hablar en su nombre con el grupo de sanadores para que la tomaran como discípula, el corazón de ella se había colmado de emociones nunca antes experimentadas.
La bella chica de mirada azul con iris dorado avanzaba por los pasillos del castillo con la más plena de las felicidades hinchando su corazón.
Se había separado de Hades hacía unos minutos atrás, c