Sin decir nada a nadie, y presa de un desquiciado ataque de celos, Lyra escapó del castillo sin que nadie la observara, aprovechando la llegada de la noche con sus sombras para escapar a hurtadillas sin que los guardias notaran su presencia.
Para ser sincera, en un comienzo ella había pensado llevar consigo a su hermano, pero si la atrapaban sabía que podían correr ambos peligro de ser asesinados por alta traición. Por eso, al final, optó por huir ella sola, en compañía de Tristan.
Al llegar a