Bianca mordió nerviosa su labio inferior, mientras sujetaba con fuerza la canasta con comida que había preparado. Nadie la esperaba en la oficina de Alexander, eso era seguro, menos aún luego de lo que había ocurrido la noche anterior.
Aun no podía creer que se había acostado con el millonario, menos aún que ella había sido su primera vez y él no le había advertido al respecto. Bianca le había dado vueltas al asunto en su mente durante toda la maldita mañana.
Sin embargo, luego de meditar, deci