Bianca le dio vueltas a la comida con su tenedor mientras masticaba lentamente el trozo de carne.
—Es un idiota, no le des importancia—dijo con firme determinación Daniel mientras le obsequiaba una sonrisa a Bianca.
Ella parpadeo alazando la mirada hacia el. Por algunos instantes, ella habia viajado tanto en sus pensamientos que habia olvidado por completo la presencia del hombre.
La bella prostituta abrió la boca para agradecer, pero Simon intervino con disgusto.
—¿Lo dices por Alexander o Max