Bianca:
Pocas emociones lograban despertar en el corazón de la bella prostituta lo que las palabras de Daniel acababan de generar.
El odio, la rabia, el asco y la desesperación. Todo eso se conmutaba como uno, probocandola demasiado.
Alexander estaba muerto, ella no volvería a ver su rostro hermoso nunca mas, pero aun asi, el seguía estando presente en su vida de manera incorpórea. Respirando a su alrededor como una sombra invisible que la llenaba de luz y amor. Asi como también de una fortale