Capítulo 55: Las barreras empiezan a debilitarse.
Luciana observó a su amiga, y se aclaró la garganta.
—Jamás llegamos a eso —respondió con sinceridad.
—¿No mientes? —cuestionó Paula.
—No tendría por qué hacerlo —contestó con sinceridad—, además así hubiera pasado, eso era parte de mi trabajo, en cambio, contigo las cosas son distintas —mencionó—, sé que es un caballero en la intimidad por versiones de varias amigas, tranquila. —Sonrió Lucina.
—Tienes razón, eso es pasado —dijo Paula, y suspiró profundo—, aprovecharé cada instante a su lado