Darrel extendió su mano y ayudó a Cecilia a levantarse del suelo. No podía permitir que una madre se humillara de esa manera, por muy complejo que fuera el motivo.
La culpa lo golpeó de nuevo como una ola implacable, recordándole los eventos pasados.
Miró a su esposa, quien parecía debatirse internamente.
Ambos estaban atrapados en un torbellino de emociones y no tenían claro qué hacer.
—¿Qué crees que debo hacer? —preguntó Mora, buscando en los ojos de Darrel una guía, una respuesta que ella mi