Capítulo: Si no puedes con tu enemigo, acabalo desde su interior.
Claudia dio un grito desgarrador mientras se lanzaba sobre su esposo, tratando de detenerlo y darle a su amante el tiempo necesario para escapar. El hombre, medio desnudo, huyó de la casa como un ladrón en plena noche, llevándose apenas su ropa en las manos. En medio de la confusión y cegado por la rabia, Franco apartó a Claudia con fuerza. Ella cayó al suelo con un sollozo, y sus ojos llenos de sorpresa y miedo lo miraron como si lo viera por primera vez.
Franco la señaló con desprecio, su voz