Suzy observó a sus padres y a los de Carlos, y sintió una mezcla de resignación y agotamiento. Había pedido a Marella que se marchara, sabiendo que la presencia de su amiga solo añadiría tensión a la situación. Aunque Marella quería quedarse para apoyarla, Suzy no quería que su amiga se enfrentara a una discusión innecesaria con sus familiares.
—¿Estás segura de que estarás bien, Suzy? —preguntó Marella, dudosa.
Suzy asintió, esforzándose por mostrar firmeza.
—Lo prometo. Solo será un momento. N