Mora llegó al hospital con el corazón en un puño. Aunque había tomado la decisión de donar su médula ósea, el peso de lo que eso significaba para su relación con Darrel y Tina la abrumaba.
El doctor le hizo un examen exhaustivo y, tras revisar los resultados, le confirmó que la donación sería posible en unos días.
Mientras tanto, Darrel permanecía en la habitación de Tina. Ella lucía frágil, con un tono de piel pálido y ojos apagados por el dolor y la enfermedad.
Sin embargo, su voz, aunque queb