Valentino bajó del auto, ajustó su chaqueta y caminó hacia la entrada del edificio, subiendo las escaleras crujientes hasta llegar al departamento indicado.
Llamó a la puerta con tres golpes secos.
Unos segundos después, una mujer abrió.
Sorprendida por su presencia, lo examinó con una mezcla de intriga.
Ella lo dejó entrar sin oponer resistencia.
—¿Quién es usted y qué busca aquí? —preguntó Lara con duda y temor siendo un hombre rico y elegante, quizás quería algo de ella, y podría no ser b