—Quiero saber toda la verdad, Dominic… —dijo Lilith con la voz firme, aunque por dentro todo en ella temblaba—. Lo merezco.
Él la miró en silencio durante unos segundos que parecieron eternos. Había cansancio en su rostro, pero también algo más… algo que ella no lograba descifrar. Finalmente, asintió con un leve movimiento de cabeza.
—Lo diré… yo…
Sus palabras se desvanecieron antes de completarse. Cerró los ojos, como si incluso hablar le costara demasiado. Su pecho subía y bajaba con esfuerzo,