Alessia sintió que el aire le faltaba apenas vio cómo Hacinta clavaba los ojos en ella.
Su primer impulso fue escapar.
Alejarse antes de que esas personas pudieran acercarse más, antes de que las humillaciones comenzaran, antes de volver a sentirse pequeña y destruida frente a ellos.
Pero no fue lo suficientemente rápida.
Hacinta sonrió apenas, como una depredadora que acababa de encontrar algo divertido, y comenzó a caminar hacia ella junto a Aldair y Joana.
Entre los tres la rodearon en una es