El corazón de Lilith golpeaba con fuerza contra su pecho, como si intentara escapar de su propio cuerpo.
El aire del sótano era frío, húmedo, cargado de un silencio extraño que no pertenecía a un lugar común dentro de un edificio. Era un silencio pesado, de esos que anuncian que algo no debería ser escuchado.
Se detuvo apenas un segundo, girando el rostro hacia atrás.
Nada. Nadie la había visto.
O eso creyó.
Volvió a avanzar con cautela, intentando controlar la respiración. Sus tacones, normalme