Capítulo 96 ¡Sensación de pánico!
La mujer, al ver la reacción de Eleonor, sonrió con una gran satisfacción. Luego, creyendo que había ganado, se dio media vuelta y dio unos pasos con un aire de superioridad, como si hubiera dejado a la hija de los Rossi desarmada.
Pero no fue así. La vulnerabilidad de Eleonor duró solo un instante. La vergüenza y el enojo se transformaron en una determinación de acero. No iba a permitir que esta mujer, ni ninguna otra, la hicieran dudar de sí misma. Se había d