Capítulo 97 ¡Vete al infierno!
Al mismo tiempo…
En la oficina principal de la Corporación Romano, desde donde Luca dirigía todos sus negocios y empresas, la vibración del teléfono móvil interrumpió su ajetreada agenda. Una voz conocida, con un tono cargado de resentimiento, se escuchó al otro lado de la línea.
—¡Estoy en el vestíbulo de la Corporación! ¡Quiero hablar contigo!
Luca, con la voz endurecida por la irritación ante la aparición de ese hombre indeseable, respondió:
— ¿Qué quieres, Mic