••Narra Alexander••
La atrapé justo a tiempo, cuando su visión se desvaneció.
La estreché contra mi cuerpo, sin importarme la punzada de dolor que atravesó mi herida.
—¡Alexander! ¿En qué momento apareciste? —gritó mi hermano, pero no le presté atención.
—¡Denle espacio! ¡Están ahogando a mi mujer! —Les grité, tomando a Kiara por la parte inferior de los muslos para después levantarla.
Sentí la presión en los puntos, pero lo ignoré. Esos incompetentes no la estaban priorizando.
—Deja que yo