Quise asomarme por la ventana para ver si realmente era Jessica quién iba a entrar por esa puerta, pero me resistí, ya que sabía que vería a una docena de reporteros acechando el portón, como buitres. Después de que la noticia de Federico se regara como pólvora, por supuesto que los medios iban acampar en la entrada de la mansión Westwood.
Querían sacarme una entrevista a golpes, pero no les daría el gusto. Que se quemen en el sol.
Además… Había una interrogante flotando en el aire después del