Tenía que desahogarse, sentía una soledad en su interior, gracias a una ciudad poco conocida lleno de conflictos internos afectados por sus acontecimientos imprevistos. No encajaba con sus compañeros de trabajo, percibía una repulsión hacia ella; Sobre todo de parte del que ella pensaba que sería el amor de su vida.
-¡Aló Marián!
La voz familiar levantó su ánimo del suelo. Suspiró para contestarle.
-Aló Cristina ¿cómo estás prima?
-Bien, ¿cómo te ha ido por allá? ¿Qué haces? –Le preguntó cr