-Marián, ¿por qué quieres irte? –Le preguntó su amigo Henry luego de acercársele y colocarle la mano en el hombro.
-Quería alejarme de todo esto, pero veo que va a ser difícil –dijo Marián con cara melancólica.
-Eres una mujer fuerte y guerrera, no tienes por qué tenerle miedo a las dificultades.
-¡Yo no le tengo miedo a nada! –Exclamó y luego quedó pensativa. ‘‘En realidad sentía temor’’ o solo no podía aceptar que todos los días fueran frustrantes para ella.
-No te preocupes por el movimiento