Marián salió del aeropuerto en compañía de Alberto y el resto del personal. Llevaba al niño en los brazos y un asistente le cargaba la maleta. Ella veía a su esposo hablar por teléfono y esperó que se desocupara para preguntarle.
-¿Qué haremos ahora?
-Me van a traer el auto, te llevaría, pero debo hacer unas diligencias, te llamaré un taxi.
-¿Vendrás a mi casa?
-Un día de estos.
-Pensé que viviríamos juntos Alberto.
-Esa es la idea, pero hay que organizarnos bien –dijo Alberto y le hizo s