Mundo ficciónIniciar sesiónStu salvó el peluche en el preciso instante en que la señora que limpiaba lo iba a arrojar a la basura. Suspiró aliviado. Melody dormía con ese delfín desde que tenía sólo unos pocos meses de edad, y ni él ni Jen habían podido regalarle jamás otro peluche que pudiera reemplazarlo. Cada vez que lo intentaban, Melody fingía dormirse hasta que quedaba sola. Entonces se deslizaba con sigilo fuera de su cama a recuperar su delfín, y a la mañana siguiente la encontraban dormida abrazándolo estrecha







