54

Nos llevó un momento recuperarnos cuando terminó, y el primero en hablar fue Ray.

—¡Felicitaciones! ¡Buen trabajo!

—¡Gracias, Ray! —Me volví hacia los chicos con una mueca—. ¿No les parece que sonaba como fría?

—¿Fría? —repetiste, riendo por lo bajo—. Sonó de mil demonios.

Jero hizo una mueca pensativa que solía ser el preámbulo de uno de sus sí-pero. —Sí, pero… no sé… no se sentía como siempre.

—Oh, pero eso es porque no están habituados a escucharse a sí m

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP