Mundo ficciónIniciar sesiónYo conocía esta casa. Sombría, silenciosa, solitaria, huellas de muerte como hojas de diarios viejos, agitadas por un viento ido, crujiendo ecos. La casa de mis padres en la calle Mitre. Una casa que ya no existía: la habían demolido allá por los ’90 para edificar locales comerciales, y ahora era sólo un decorado fantasma para otros fantasmas. Sólo existía en mis sueños, donde ni los años ni la distancia podían nada contra estas paredes obstinadas, que se sostenían en pie a hombros del recuer







