Mundo ficciónIniciar sesiónPocas cosas le habían resultado más difíciles en toda su vida que volver a entrar en su casa de San Francisco. Desierta, en sombras, el polvo de semanas aposentado sobre los muebles que Jen no se había llevado.
Y el silencio.
Soltó en el recibidor vacío el único bolso que bajara de la camioneta, un sonido apagado que, sin embargo, despertó eco. Miró alrededor con una inspiración tentativa. Dio un par de pasos.







