Mundo ficciónIniciar sesiónToqué un rato por inercia, las canciones de siempre, hasta que mis dedos se soltaron lo suficiente para empezar a jugar. Encontré una serie de acordes en mi mano izquierda, busqué con la derecha una frase que acompañara. Seguí vuelta tras vuelta, algo tan parecido a moldear arcilla, tratando de descubrir la forma que la música quería. Entonces, por pura costumbre, empecé a tararear, como tanteando la arcilla para ver dónde estaba







