Mundo ficciónIniciar sesión¿Por qué no me duele?
No podía dejar de preguntármelo.
Tal vez era sobredosis de golpes bajos de la gente que más quería.
Tal vez cuando manda el orgullo, el corazón no acusa tanto el quiebre.
Tal vez…
No podía dejar de pensar en lo que dijera Beto. ¿Realmente pensaban y sentían todo eso? Walter no me importaba en absoluto, y Diego hacía muy poco que se había sumado. P







