Mundo de ficçãoIniciar sessãoCristian no me dejó terminar de hablar, para variar. Me interrumpió para reírse de lo que llamó mi manía controladora y mi pésima costumbre de buscarle la quinta pata al gato.
—Las canciones suenan como siempre —afirmó, levantándose como si hubiera escuchado una alarma en su cabeza.
—Como siempre en los últimos tres meses —lo corregí, sin dar el brazo a torcer—. No como los más de tres años anteriores, ni como el disco que vos mismo produjiste. Y no hables como si supieras, porq







