La vio, la escuchó, la sintió.
Era fuego y era frío. Era furia y era plenitud. Era la música que él conocía de memoria y las palabras que no comprendía. Que no precisaba comprender, porque aunque no hubiera sabido la letra en inglés, su voz vibrante en su propio idioma bastaba para estremecerlo. Iba y venía, su camiseta negra de Slot Coin con la bandera argentina, sus tenis gastados, sus jeans cortados en las rodillas. Una intensidad desconocida, nueva, vibrando en su voz firme. Sus ojos casi l