Mundo ficciónIniciar sesiónCumplí mi promesa y te llamé apenas me desperté. O sea, llamé al hotel. Y era obvio que en recepción no iban a molestar a uno de sus distinguidos huéspedes, así que no me comunicaron con tu habitación sino con Brian. Al parecer vos también habías cumplido tu promesa, la de irte a dormir, y todavía no terminabas de cumplirla. Así que le dejé mi número a Brian para que me llamaras cuando quisieras.
Una hora después le tocaba timbre a Jero y nos íbamos juntos a tomar el colectivo a San Te







