Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche caía sin rodeos. Stu manejó con cuidado en las calles desiertas, anegadas por la lluvia. La tienda cerca de la iglesia estaba abierta, y se tomó su tiempo para decidir qué cocinaría y elegir los mejores ingredientes.
¿Qué queda del amor cuando se ve reducido a alimento de la vanidad ajena?
Recordando su última conversación con Jen, frente a la escuela de las niñas, supo que muy pronto recibiría un sobre de una firma de abogados con la solicitud de divorcio dentro. Simpl







