Flynn Norton comenzó a llamar a Stu apenas salió del aeropuerto, bolso al hombro, para subirse al primer taxi que halló. Llegó a la casa sin haber obtenido respuesta, y siguió intentándolo al mismo tiempo que tocaba el timbre y golpeaba la puerta. Al fin se aburrió de que lo ignoraran y rodeó la casa hacia el deck a la playa. El ventanal de la sala no estaba cerrado por dentro.
La primera sensación al abrirlo sin ruido fue el olor rancio que le golpeó cara. Encierro, tabaco, comida vieja. Respi