Mundo ficciónIniciar sesiónTe besé sin apuro, disfrutando la suavidad de tus labios y tu lengua al encontrar la mía. Mi mano resbaló a tu hombro. Automáticamente tu brazo se deslizó bajo el mío y me estrechaste contra tu pecho.
Había algo en tu forma de abrazarme, de besarme, que me desarmaba por completo. Porque más allá de lo físico, del juego delicioso de rondar el deseo sin prisa, delataban una necesidad que no te molestabas por ocultar.
Como un caminante agotado al que la lluvia sorprende a la intemp







