Mundo ficciónIniciar sesiónCon la vista perdida en el escaso tránsito del domingo por la mañana, a Stu le resultó gracioso que la actitud de C lo sorprendiera tanto. Pero lo cierto era que no había esperado que fuera ella la primera en necesitar un momento de soledad. Y no tuvo más alternativa que reírse de sí mismo, por la soberbia implícita en su reacción.
De vuelta en el hotel, encontró a Mariano esperándolo para dar el visto bueno a las correcciones de los contratos, y si no quería cambiar nada más, firmar e







