Capítulo 32. Impotencia
Damián aprieta los ojos al percibir la luz en la cara, se mueve un poco entre las sábanas notando que la misma roza su cuerpo desnudo, se tensa. No sabe donde se encuentra y al sentarse de súbito el mareo y dolo de cabeza hacen que gima fuerte.
“Lea”, es su primer pensamiento y su corazón se arruga por lo que le hizo ayer.
— ¡Mierda! – sujeta la cabeza entre sus grandes manos — ¿dónde coño estoy? – intenta de bajar de la cama y descubre su desnudez… completa.
Trata de recordar lo que pasó anoc