Capítulo 18. Secretos
Damián baja la escalera en modo zombi, necesita desesperadamente café fuerte y azucarado para volver a ser persona ya que cierta pequeña loquita no lo ha dejado dormir en toda la noche. No solo la soñó sino que al cerrar los ojos lo único que veía era su pierna fuera del vestido y la casi inexistente noche de sexo que tuvieron aquel día.
¿Será posible que haya olvidado la mitad de lo que hizo?
La confusión lo agobia y más cuando no es parte de su costumbre analizar situaciones sin importancia.