Damián baja por el ascensor completamente desconcertado por lo débil que puede ser frente a esa chica – esa preciosa, provocativa y peligrosa chica – que lo deja sin defensas por completo. Debe concentrar su mente y raciocinio en el convenio que tienen. De ahora en más no se acercará tanto, solo lo justo para hacer que su familia – especialmente su abuelo metiche y el dueño de la herencia – se crea el chisme.
Realmente se siente desilusionado porque deseaba besarla, saborear esos labios ricos y