85. Mala hierba
Gael
No dejo de pensar en esa conversación.
Mientras conduzco de regreso al apartamento, con una mano apoyada en el volante y la otra golpeando suavemente el ritmo de una ansiedad que no termina de acomodarse, la imagen de Micaela frente a mí se repite una y otra vez en mi cabeza como una escena mal montada.
Su tono.
Su insistencia.
La forma en que mencionó a John.
Nada de eso fue casual.
Nada.
Aprieto la mandíbula mientras cambio de carril, sintiendo cómo esa sensación de alerta empieza a inst