91. Se lo merecen
Gael
Hay algo extrañamente tranquilo en el silencio antes de que todo empiece.
No es el mismo silencio de hace unas semanas. No tiene peso. No asfixia. No está cargado de incertidumbre ni de todo lo que no sabía cómo enfrentar. Este es distinto. Este es… ligero.
Como si por fin todo estuviera donde debe estar.
Apoyo una caja sobre el suelo y me enderezo, observando el interior del lugar con una mezcla de satisfacción y algo más difícil de describir. Orgullo, tal vez. O alivio.
O ambas.
Han pasa