86. Periodo de prueba
Anabell
No debería haber abierto las redes.
Lo sé en el mismo instante en que veo su nombre otra vez en tendencia, en ese mismo segundo en el que mi dedo se queda suspendido sobre la pantalla, dudando si entrar o no, como si una parte de mí ya supiera lo que iba a encontrar ahí dentro.
Y aun así… entro.
Porque no he aprendido.
Porque no puedo evitarlo.
Porque, por más que quiera convencerme de que todo está bajo control, de que lo que está pasando entre nosotros es distinto ahora, hay una parte