No vi a Kaiden durante gran parte de la mañana, pero lo sentí.
Era una presencia muda que recorría la mansión como una corriente subterránea, tensa, constante. Últimamente me siento muy afin a todos los de esta casa, sus presencias no pasan desapercibidas para mí, menos aún la de él.
Mientras bebía agua en la cocina después del mediodía. Escuché a la cocinera hablando con otra chica del servicio sobre él. Supe de ellas que él había pasado horas encerrado en su despacho, desde temprano.
Después