Antes de que pudiera terminar, Noah, sentado en el asiento del copiloto, se inclinó de repente hacia ella. En un movimiento inesperado, la sujetó y la besó con fuerza. Sus labios chocaron en un gesto intenso, cargado de emociones reprimidas, dejando a Serena sin aliento.
Los ojos de Serena se abrieron de par en par, la sorpresa nublando su mirada. Observó el rostro de Noah, con los ojos cerrados, completamente entregado al momento. Aquel gesto arrollador, fuera de lugar y tan brusco, le provocó